Entrevista a Uli Costa
En el marco de Circulart 2026, conversamos con Uli Costa de Brasil.
La trayectoria de los artistas contemporáneos suele estar marcada por la construcción de una identidad musical que dialoga tanto con sus raíces como con las transformaciones de la industria global. En este caso, el proceso creativo, las influencias, la relación con los espacios de circulación artística y la proyección internacional permiten comprender cómo la experiencia personal y territorial se convierte en un motor fundamental de la creación musical.
A través de su recorrido, se evidencia una fuerte conexión con la vida cotidiana, la memoria afectiva y los sonidos de la cultura popular brasileña, elementos que se articulan con una búsqueda constante de autenticidad estética y colaboración artística. Asimismo, su participación en eventos como Circulart 2026 refuerza la importancia de los encuentros culturales como plataformas de intercambio y expansión dentro del panorama latinoamericano.
Este conjunto de reflexiones permite aproximarse a una visión integral del arte musical, donde la creación no solo responde a una expresión individual, sino también a un proceso colectivo y a una red de relaciones culturales que trascienden fronteras.
Con más de dos décadas de trayectoria, Uli Costa se ha consolidado como una de las voces más expresivas de la música brasileña contemporánea. Combina la riqueza rítmica de la samba con influencias del soul, el jazz, la MPB y de las músicas de los terreiros de candomblé. Ya ha cantado con artistas como Elza Soares, Totó La Momposina, Emicida, Roberto Mendes y muchos otros. Ya ha realizado giras por Chile y México (2026), Colombia, Ecuador, Alemania, España y Rusia.
Género: Sambajazz, Afrobrasileira, Música Popular Brasileña
¿Cómo se lleva a cabo o cómo ha sido el proceso creativo de sus canciones?
Mi proceso creativo nace mucho de la observación de la vida cotidiana, de las relaciones humanas, de la memoria afectiva y también de la musicalidad que habita en las calles de Brasil. Vengo del barrio de Capão Redondo, en la periferia de São Paulo, y esa experiencia atraviesa profundamente mi manera de ver el mundo y de hacer música. Crecí escuchando samba, música negra brasileña, soul, reggae y los sonidos que circulaban en las fiestas populares, en la radio y en las calles de mi barrio. Todo eso sigue muy presente en mis canciones.
Me interesa escribir músicas que tengan verdad emocional y fuerza poética. Muchas veces una canción empieza con una frase, una imagen o un ritmo que aparece de manera intuitiva. Después viene un trabajo más consciente de construcción, tanto en la letra como en los arreglos.
También me gusta mucho crear de forma colectiva. En mis proyectos hay un diálogo constante con los músicos, productores y compositores con quienes comparto el camino.
“Creo que la música se fortalece cuando existe escucha e intercambio”.
¿Por qué es importante o qué significa como artistas estar en Circulart 2026?
Participar nuevamente en Circulart es una gran alegría para mí. Ya tuve la oportunidad de presentarme en el evento en 2016, y regresar ahora tiene un significado muy especial. Circulart siempre fue un espacio muy importante de encuentro, intercambio y conexión entre artistas, productores y profesionales de toda América Latina.
Además, este regreso sucede en un momento muy especial de mi trayectoria. Este año realicé giras en Chile y México, donde también pude compartir e intercambiar experiencias con artistas locales. Han sido experiencias muy enriquecedoras, tanto musical como humanamente, y participar en Circulart ahora fortalece mucho esta estrategia de crecimiento y aproximación con América Latina.
Creo profundamente en la importancia de construir puentes culturales entre nuestros países, y eventos como Circulart, cumplen un papel fundamental en ese proceso.
¿Cuáles han sido los referentes musicales a lo largo de la carrera y trayectoria?
Tengo referentes muy diversos. La música brasileña es una fuente permanente de inspiración para mí, especialmente artistas como Elza Soares, Clara Nunes, Djavan, Os Tincoãs, Gal Costa y Jorge Ben.
También me influencian mucho artistas de la música negra norteamericana como Erykah Badu y Bill Withers, por la profundidad emocional, la fuerza estética y la conexión espiritual que transmiten en sus obras.
En América Latina, una referencia muy importante para mí es Totó La Momposina, con quien tuve la emoción y el privilegio de cantar juntas en un festival en São Paulo. Fue un encuentro muy marcante y simbólico para mí, porque Totó representa una fuerza ancestral y una conexión muy profunda entre música, territorio y memoria.
Además de los grandes nombres, me inspiran mucho los artistas contemporáneos que siguen creando con libertad y profundidad estética. Me interesa la música que tiene identidad, emoción y riesgo artístico.
¿Cómo ven la industria local, nacional en Brasil y fuera del país?
Brasil tiene una riqueza musical inmensa y una escena muy potente, pero al mismo tiempo enfrentamos muchos desafíos estructurales. Existe una producción artística muy fuerte e independiente, aunque muchas veces los artistas necesitan crear sus propios caminos de gestión, circulación y sostenibilidad.
Creo que hoy vivimos un momento interesante de transformación. Las plataformas digitales ampliaron posibilidades de alcance, pero también generaron una lógica de consumo muy acelerada. Por eso considero cada vez más importante fortalecer los espacios de circulación en vivo, las redes de cooperación internacional y los proyectos culturales comprometidos con la diversidad.
Fuera de Brasil, percibo un interés creciente por la música brasileña contemporánea, especialmente aquella que dialoga con sus raíces pero también propone nuevas sonoridades. Personalmente, estoy muy interesada en construir colaboraciones e intercambios con artistas de América Latina, especialmente con mujeres artistas. Creo que existe una fuerza muy potente naciendo de estos encuentros entre mujeres latinoamericanas que comparten experiencias, territorios y visiones artísticas.
¿Cuáles son los proyectos en perspectiva y de acuerdo a los reconocimientos que han tenido?
Actualmente estoy desarrollando nuevos proyectos de circulación internacional y también trabajando en repertorios inéditos junto a músicos y artistas con quienes comparto afinidades estéticas y humanas. Uno de los focos ha sido ampliar el diálogo entre la música brasileña y las sonoridades afro-latinoamericanas.
Los reconocimientos y la recepción del público nos motivan a continuar investigando, creando y llevando nuestra música a nuevos espacios y territorios. Mi deseo es seguir fortaleciendo estos intercambios internacionales y construir colaboraciones artísticas cada vez más profundas dentro de América Latina.
