Fotografía cortesía MAPAS 

SateliteLAT, la red de mujeres en la industria de la música, poco a poco se ha convertido en un recurrente en las noticias del sector musical independiente de Latinoamérica pero en MAPAS, el Mercado de las Artes Performativas del Atlántico Sur dio un nuevo salto, sentar a cuatro de sus integrantes con las representantes de algunas redes en España e Islas Canarias, continuando así, las misiones principales de su constitución: reunir, reconocer, mapear y visibilizar a las mujeres que están trabajando para y por la industria para crear un gran movimiento que desatará una ola imparable de equidad.

A sus pocos meses de creación y gestión, el SateliteLAT ha ido recorriendo diferentes latitudes, sus mujeres “antenas”, como se llama a las responsables de cada nodo de los países que se han unido, han empezado un recorrer entre el circuito de mercados y festivales de la región, generando conversatorios, reuniones, paneles y alianzas para fortalecer este proyecto. En este caminar llegan a Santa Cruz de Tenerife: Noela Salas de Chile, Paula Rivera de Argentina, Fabiola Pazmiño de Ecuador y Dani Ribas de Brasil para sentarse en una mesa redonda con la española Daniela Bosé y la canaria María Isabel Delgado y preguntarse ¿Qué tan importante es agruparse? ¿Para qué sirven las redes? ¿Ha sido pertinente la creación de redes y plataformas como SateliteLAT?.. la respuesta es contundente, ¡SÍ! Pero…

¿Cómo va Latinoamérica en esta lucha?

Paula Rivera inició su intervención contextualizando su trabajo como vicepresidenta del Instituto Nacional de la Música de Argentina, INAMU que, si bien es un ente público, financiado con recursos del estado, está por fuera de este, lo que le permite “cierta autarquía, autonomía y libertad a la hora de trabajar para la industria de la música”, desde su llegada, su gestión se ha caracterizado por crear e impulsar la agenda de género: “Mujeres Músicas” iniciativa que busca ir hacia las diferentes regiones del hiper extenso territorio argentino para generar un encuentro con las diversas realidades culturales de las mujeres, pero en el desarrollo de este proyecto nació un nuevo reto proveniente de las disidencias, quienes se manifestaron excluidas del INAMU y de sus llamados, convirtiendo ahora la misión en capacitar al equipo humano del instituto para cambiar el discurso binario a uno más incluyente.

En el caso chileno, Noela Salas, productora cultural y licenciada en Artes escénicas, quien hace parte del directorio de la corporación la Makinita y directora ejecutiva del encuentro de programación internacional de música IMESUR, entre otros cargos, reflexionó sobre los 17 años de dictadura que vivió el país latinoamericano, lo que ha desarrollado un gesto cultural complejo de entender “la transición política de Chile ha generado una sociedad neoliberal que lo único que ha reproducido son individualismos y ha dejado muy lejos el espíritu de estar juntos”. Pero en ese contexto, los movimientos femeninos han tenido un gran desarrollo en su país, conformándose redes como el resultado de la necesidad de las mujeres de agruparse y encontrar estos lugares seguros donde las individualidades se opacan ante la necesidad colectiva.

“Las redes femeninas. en pro de los cambios culturales, lo que nos están aportando, más allá de las acciones concretas que puedan venir a mediano y largo plazo, tiene que ver con la inspiración que nos estamos dando unas con otras, nuestro principal enemigo hoy en día es la seguridad con la que estamos plantando los pies sobre la tierra y diciendo lo que tenemos que decir, porque no hay falta de capacidades o de talento, como dijo un argentino por ahí, sino que lo que está pasando es que estamos más inseguras y por eso estos movimientos en redes nos  están dando esa seguridad”.

Son los datos los que finalmente podrán dar una mirada a la realidad de las mujeres en la industria de la música, quizás uno de los países que más se ha preocupado por levantar esta información en nuestro continente es Brasil. Dani Ribas, Doctora en sociología y especialista en gestión y políticas culturales es directora de Data SIM, un centro de investigación para el mercado musical brasileño creado y respaldado por SIM la semana internacional de la música de Sao paulo, donde se está haciendo el primer estudio sobre la situación de las mujeres en el mercado musical, inspiradas en la metodología del estudio “Women and Music” de la Universidad de Berklee, pero añadiendo una cuestión específica del mercado musical latinoamericano: no solo están evaluando los números sino las acciones y si éstas están logrando mejores condiciones para las mujeres sobre dónde estaban hace cinco años y hoy en día.

Para Dani, la importancia de los datos y los números es la visibilización exacta de las realidades para tomar acciones y no quedarse solo en la discusión de si somos más o menos las mujeres en la industria, “Hay que tener registro de todo porque sino acá la discusión, en cada charla como esta, empezará desde el punto cero y hay que avanzar”.

El levantamiento y la lectura de los datos es importante, pero ¿qué acciones específicas se pueden ir desarrollando mientras salen estas estadísticas?

Fabiola Pazmiño es la directora de producción de la Fundación de Teatro Nacional Sucre de Quito, en su país el panorama político dificulta no solo la lucha por la equidad sino todo un conflicto en la generación de normas desde un ministerio que ha tenido 12 ministros en un promedio de 2 años, “en Ecuador no tenemos el poder y no nos damos cuenta que podemos cambiar desde asumir nuestra posición política, entonces se complica vernos en redes, los sectores no están consolidados, no hay agremiaciones de músicos en general, es muy difícil trabajar en red porque no sabemos cómo construirlas”.

Ante este panorama, Fabiola dentro del espacio que dirige, que cuenta con un gran privilegio de un presupuesto asignado anualmente por un municipio y una visibilización internacional interesante, desempeña su rol como programadora y convierte esta herramienta en su activismo, “los curadores me parecen fundamentales, hay que tomar en cuenta que no pueden anclarse en aspectos como la música buena o la mala, que son conceptos que parecen elementales, o qué artistas venden mejor, son estos lugares públicos los que tienen que cambiar ese modelo porque son conceptos subjetivos que se instalan en tus públicos y no permiten después ampliar el abanico y dar la oportunidad de lo que quieres dar, no dar oportunidad a mujeres emergentes o que llevan muchos años porque no cumplen con esos estándares de taquilla, por eso se vuelve imprescindible correr esos riesgos desde lugares que puedes hacerlo”.

Otra duda surge ¿Qué tan diferente es el panorama en España y las Islas Canarias?

Daniela Bosé, una de las voces más importantes e influyentes de la industria musical en Iberoamérica, directora del Palacio Vistalegre Arena de Madrid, miembro de la asociación MIM, mujeres en la industria musical, y directora del documental ‘Mujeres en la Industria de la Música’ que ha tenido un gran eco en la revista Billboard, hizo una lectura del panorama español y mundial, el cual se está traduciendo en acciones concretas de las redes para recolectar datos y deconstruir el imaginario de que “hay pocas mujeres en la música”, porque más allá de la unión para asistir a mesas y paneles el cambio se está dando en los escenarios donde cada vez hay más mujeres incorporándose a todos los niveles de profesionalización, que siempre han existido, pero que antes no se les tenía en cuenta, pero la sensación es ¿Las están incluyendo por una moda, solo por su género? Frente a ese planteamiento Daniela lanza una respuesta directa y concisa a manera de reflexión ¿alguien va a pensar que una persona que llena estadios va a arriesgar su sonido por una moda?

En las Islas Canarias existe, también, una plataforma para las mujeres que trabajan en la cultura en todos los ámbitos, incluyendo el mundo de la música. Esta plataforma, según María Isabel Delgado, está recogiendo datos en las islas con una encuesta digital en la que se ha descubierto que todas las mujeres que trabajan en cultura lo hacen desde las administraciones públicas y que hay un número muy bajo de empresarias en las islas y quienes se dedican a este sector, generalmente no lo hacen en trabajos exclusivos sino como una segunda labor.

¿Pero entonces cuál ha sido el mayor logro de estas redes y plataformas? 

¡Reconocerse e inspirarse! La sororidad y trabajar juntas como mujeres en pro del mejoramiento de las condiciones laborales en la industria musical es la misión de lo que se está gestando en el mundo, el primer paso que se está dando es el de recolectar y organizar los datos para tener un panorama claro sobre la realidad y el segundo será visibilizar, porque como dijo la argentina Paula Rivera en la mesa: “Visibilizarnos es empoderarnos y empoderarnos es decir acá estamos”.

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